Dieta de entrenamiento
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Desayuno
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Cereales, miel o mermelada, leche o yogur,
pan tostado o galletas, mantequilla o
margarina, fila o zumos.
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Comida y Cena:
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1er Plato: ensalada (lechuga,
escarola, tomate, zanahoria,...).
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2º Plato: sopa, crema o puré, verduras
(combinadas con patatas), arroz patatas,
pastas, croquetas, legumbres o combinaciones
de las anteriores.
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3 er Plato: carne, fiambres,
huevos, pescado o mariscos.
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4º Plato: fruta o zumo, yogur, arroz con
leche, natillas, flan o pasteles.
Pueden combinarse hidratos de carbono
y proteínas en guisos; paella, rancho, cocido, gazpacho
murciano. No es recomendable en una misma comida asociar
carne y pescado o huevo, por su alto contenido en
proteínas.
Dieta del día de
competición
La comida previa al partido no debe tener el propósito
de suministrar energía, sino de mantener el metabolismo
en actividad, y evitar el desequilibrio psíquico, que
provoca el ayuno.
Se tomarán alimentos que requieran
poca elaboración culinaria (sin salsas, especias,
mayonesa), frescos y naturales. La comida previa al
partido ha de ser de fácil digestión, que no aporte más
de un 15% de proteínas o de un 30% de grasas.
Considerando los diversos horarios de
los partidos, las pautas serán diferentes:
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Partido en las primeras horas de la mañana,
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Partido a media tarde
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Partido por la noche.
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Desayuno habitual
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Comida habitual.
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Merienda ligera 2 o 3 horas antes del
partido a base de: zumo o fruta, galletas o
tostadas, miel o mermelada, yogur, café o
té.
El día anterior al partido es
aconsejable insistir en una dieta abundante en hidratos
de carbono (arroz, pastas, patatas, frutas mermeladas,
miel...) para aumentar las reservas de glucógeno (fuente
de aporte de glucosa).
El entrenamiento del día anterior al partido será muy
suave para no descargar dichas reservas.
Cena anterior al partido. será
de fácil ingestión, para evitar pesadez nocturna,
pesadillas, gases sed...
Se evitarán: vísceras, picantes, mayonesas, ciertas
verduras (col, cebolla, nabos, repollo, rábanos, habas,
guisantes, pimientos, pepino,.., que contienen exceso de
celulosa), legumbres (sólo en puré), quesos fermentados,
embutidos, conservas saladas, salazones, pastelería rica
en mantequilla, nata y hojaldre, chocolate y bombones
(ricos en cafeína).
Dieta después del partido, el
descanso metabólico y corporal es esencial para ayudar
al organismo a pagar la deuda de oxígeno, así como la
reposición de líquidos isotónicos.
Se evitarán: las bebidas alcohólicas (sobrecargan el
funcionamiento del hígado), comer en exceso, ingerir
abundantes proteínas.
Así pues, se recomienda elegir de entre los siguientes
alimentos: abundante fruta o zumos, leche, yogur, sopas,
purés, cremas, ternera, pollo, jamón de york, croquetas,
tortilla francesa o revuelto de champiñón o de otras
verduras, arroz con leche, natillas, flan, tarta de
manzana.
Bebidas durante las comidas,
no hay inconveniente en beber durante las comidas, pero
no más de lo necesario. Al final de la comida, si tiene
sed, entonces no hay inconveniente en beber lo
necesario.
La comida estará preparada para
comerla nada más sentarse en la mesa. El día del partido
se evitarán las bebidas gaseosas. El que tenga
costumbre, puede tomar café, té, manzanilla o
poleo-menta.
Artículo extraído del Manual de
Formación e Iniciación Técnica en el Fútbol Sala para la
Materia de Medicina del Deporte elaborado por el Dr.
Angel Luís Bueno Cortés